Los colchones deben poseer tres características fundamentales, debn ser firmes, adaptables y homogéneos. Firme (el grado de firmeza dependerá directamente de la persona), porque nuestra columna vertebral no debe tomar posturas raras ni vicios cuando descansamos (efecto hamaca). Debe conservarse en su postura natural para que no sufra. colchones homogéneos, porque además ha de amparar el apoyo en todo el plano del cuerpo (no debe tener hundimientos, ni huecos grandes) colchones adaptables, porque nuestro cuerpo no es un tablón raso, está lleno de curvas, y a ellas se debe apropiar en cierto modo el colchón. La pregunta que conseguimos hacernos antes de comenzar la indagación es: ¿Qué se le puede pedir a un colchón? Pues muy espontáneo, que sea saludable para el cuerpo y placentero. Ni más ni menos, ya que el sueño no lo puede certificar ningún colchón. Tipos de colchonesLos colchones con muelles son los de toda la vida y son los que gozan de una mayor cuota de mercado en el mundo, ya que lo eligen el 60 por ciento de los habitantes del planeta. Ofrece distintos grados de solidez según el amparo de los muelles. Según la Fundación Kovacs, cultivada en terapias para la columna vertebral, los colchones deben ser de solidez intermedia. Estos colchones son más ecológicos, sudan muy bien, trascienden más firmes y no muestran problemas ante la humedad. Están ajustados, por esta razón, en personas que sudan mucho. Los colchones de látex en la industria del colchón pueden ubicarse entre dos extremos: 100 por ciento natural y 100 por ciento sintético. Lo ideal es una proporción bien calculada. El látex natural genera una buena tonicidad, sinónimo de confort, y el látex sintético, la dureza obligatoria. Lo adecuado es mezclar un cierto porcentaje de látex sintético y de látex natural, para alcanzar así un soporte suficiente con el confort ideal. Presentan características muy interesantes estos colchones, ya que estos se adaptan afinadamente al cuerpo y a las articulaciones, y son más perpetuos que los de muelles. Son hipoalergénicos y resistentes tanto al polvo como a la suciedad. Flexibles pero duros, facilitan la circulación sanguínea al no crear puntos rígidos. |